Frutas


Coco, aguacate, guayaba, toronja, maracuyá, mango, zapote... y muchas más

Frutas exóticas de delicioso sabor 

 

La biodiversidad de los países de Iberoamérica hace que posean un enorme abanico de frutas, muchas de los cuales son exportadas al resto del mundo pero otras forman parte del patrimonio local de cada pueblo. A las variedades más convencionales como manzana, cítricos, pera, plátano, ciruelas, uvas, etc, se unen frutos exóticos de enorme colorido, delicioso sabor y grandes propiedades nutricionales.

España es el primer exportador mundial de frutas y hortalizas frescas –con más de 11 millones de toneladas anuales-, gracias a su diversidad y calidad, seguido de Países Bajos y China, según datos de FEPEX (Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas). México y Estados Unidos, son el cuarto y el quinto, respectivamente.

En Paraguay destacan los cítricos, mango, mburucuyá, guayaba, piña, frutilla, banana y las frutas tropicales. Son muchas las frutas que se dan en México como la tuna –fruto del nopal-, la chirimoya, el tejocote, el nanche, el capulín, el zapote, la guayaba, la jícama, el guamuchil, el mamey, la papaya, la guanábana, el aguacate o la pitaya, entre otras.

En las selvas de Brasil, Uruguay y Argentina crecen frutales autóctonos como el arrayán, el guayabo, la pitanga, la jabuticaba, la cerella, el ubajay… En Uruguay, por ejemplo, hay numerosas especies frutales muy desconocidas, que son comestibles y de gran valor saludable: quebracho flojo, espina amarilla, higuera del monte, tala, aguaí, higuerón, chañar, ubajaí, guabiyú, mataojo colorado, algarrobo, arazá, tarumán y las palmeras butiá y yatay. En Brasil destacan como frutas exóticas el maracuyá, el cajú, la acerola, el acaí y la feijoa. Argentina, por su parte, produce también algunas mas convencionales como duraznos, damascos, membrillos, manzanas, peras, ciruelos y cítricos.

Perú produce algunas de esas variedades –también otras más comunes como maracuyá, chirimoya, piña o palta- y otras sorprendentes –muchas de ellas de la Amazonía- como el charichuelo , el macambo, la carambola, la naranjilla, el ubos, el metohuayo, la granadilla, el sauco, el pacay, el sanky, el camu camu, el aguaymanto, la lúcuma, el caimito, el ungurahui, el pijuayo, el copoazú, la guaba, el umarí, la cocona o el aguaje.

Colombia atesora una gran riqueza frutal y tiene varias especies icónicas en sus mercados. En su parte de región amazónica destacan el arazá, el carambolo, el copoazú, el anón amazónico, la cocona, el camu camu, el maraco, la piña amazónica, el lulo amazónico, el ají amazónico, el conocido chontaduro, el canangucha y el borojó, mientras que en la región andina se dan la curuba, la guanábana, la mora, la piña, la fresa, el aguacate, la uchuva, la papayuela, la chirimoya, la guayaba, el maracuyá, la feijoa, el lulo, la naranja la mandarina, el tomate de árbol, la manzana , el banano, las peras, la granadilla, el melón, la sandía y la pitaya, entre muchas otras más. En la región caribeña encontramos el anón, el zapote costeño, el níspero, el tamarindo, el marañón, el corozo el mango y el plátano; la zona de Orinoquía es ideal para plantar cítricos y guanábanas frente a la región del Pacífico, donde abundan borojó, almirajó, níspero y chontaduro.

Costa Rica es otro paraíso frutícola por su situación, su clima y su diversidad de suelos. Las frutas se consumen aquí en fresco pero también como parte de innumerables recetas. Es el mayor productor de piña y uno de los principales de banano –este fruto tiene denominación de origen-, además de cultivar uno de los mejores cacaos orgánicos del mundo –en Talamanca_. Otras frutas que se dan en abundancia en este país son coco, aguacate, guayaba, varios cítricos como toronja, tamarindo, anona, caimito, carambola, granadilla, guanábana, jocote, maracuyá, mamón, mamón chino, mango, manzana de agua, marañón, moras, nance, níspero, zapote.

Bolivia se surte de las variedades frutales que le da la Amazonía pero también de muchas que se cultivan en la zona oriental del país. Los mercados están repletos de los colores, olores, formas y texturas de caquis, copoazús, flor de Jamaica, acerola, cajú, guapurú, motoyoé, guabirá, ocoró, guapomó, lúcuma, pitón, fruto ambaiba, acachairú, motojobobo, totaí, tarumá, marayaú, motacú, pitanga, quinoto y carambola.

Junto a las más convencionales piña, naranja, limón, plátano o mango, Cuba ofrece las frutas más exóticas mamey, níspero, chirimoya, toronja, papaya, guayaba, mamoncillo, tamarindo o guanábana, además del anón, el níspero, el marañón (anarcardo), la ciruela, el corojo, la mora, la carambola, el caimito y el capulí, una pequeñísima cereza tropical silvestre poco conocida.

También su ubicación geográfica y la existencia de varios micro climas convierten a Ecuador en productor de frutas menos tradicionales. Es el principal productor de maracuyá de Latinoamérica y son especialmente buenos en cultivos de mango, piña, papaya hawaiana, granadilla, pitahaya, uvilla (aguaymanto), limón Tahití, guayaba y palta o aguacate Hass.

Las frutas que más abundan en El Salvador son los mamones, los jocotes, las anonas, los mangos verdes picados, las sandías, mientras que en territorio guatemalteco se cultivan para exportación y consumo propio aguacate, banano, limón, mango, manzana, melón, naranja, papaya, piña, plátano y destinadas a los mercados locales fresa y sandía y otras exóticas como maracuyá, pitaya, rambután, guagua, güiscoyol, anona, mamey, matasano y mangostino.

Para Honduras las frutas más exportadas de los países de Centroamérica son el banano, el melón y la piña. También producen sandía, naranjas, marañón, mango Pespire -una fruta de temporada que solamente se produce en Honduras- y ciruelas. El país posee, además, el jardín botánico tropical más grande y completo del hemisferio con especies de todo tipo, de nombre Lancetilla, ubicado en la costa del mar Caribe.

En Nicaragua, se encuentran con facilidad mangos, bananos, plátanos, nísperos, jocotes, piñas, papayas, naranjas, limones, mandarinas, tamarindos, frutas de pan, calalas, pitayas, melones, sandías, mamones, aguacates, mameys, zapotes, caimitos, cocos y marañones.

Panamá puede presumir de tener en sus llanos, bajos y montañas ejemplares de ackee, ciruela micoya, ciruela traqueadora, coco seco, corozo, fruta de pan, guaba, guineo, guayaba, jobo, caco, limón, mamey, mango, mangostan, mangostín, marañón, melón, nace, níspero, naranja, papaya, piña, pixbae, plátano, sandía, tamarindo, tomate de árbol, borojo y maracuyá.

Entre las frutas consumidas y cultivadas por los guaraníes precolombinos, se pudieron registrar las siguientes: avakachi (piña o ananá), pakova (banana o plátano), apepu he´e (citrus nativo, el limón similar al sueti), arasa (guayaba), guavira pyta, guavirami, yakarati´a, pakuri, ñandypa, ñangapiry, aguai, aratiku, mburukuya, mamón, mango, melón, sandía, y naranja. Algunas de ellas sobreviven en Paraguay y son consumidas en menor escala.

Pitanga, rambután, mangostán, pulasan, jaca y durio son las frutas más exóticas que se dan en Puerto Rico, mientras que manzanas, fresas y uvas son las más tradicionales.

República Dominicana es también otro pequeño paraíso frutícola tropical con sus caimitos, mameys, nonis, borojós, Jack fruits, sesos, mamones, jobos, anones, granadillos, rambutanes, jaguas o cajuiles. La ubicación privilegiada de Venezuela en el Caribe favorece el cultivo de las variedades frutales lechosa, melón, patilla, mamón, guanábana, cambur, parchita, coco, piña, mango, aguacate, uva, cacao, tamarindo, durazno y granada.

Por su parte, Portugal, tiene 17 variedades de fruta fresca con certificación de calidad concedida por la Unión Europea, entre las que se encuentran, solo por mencionar algunas: Pêra Rocha do Oeste, Maçã Riscadinha de Palmela, Maçã Bravo de Esmolfe, Maracujá dos Açores/São Miguel.